Los
sellos de las Antillas fueron comunes para Cuba y Puerto Rico hasta 1876, pero desde junio de 1873, con motivo del contrabando de monedas
entre Cuba y Puerto Rico, en esta última colonia se resellaron los
sellos con unas rúbricas. En 1877 cada colonia tuvo sellos propios por
haber ingresado en la Unión General de Correos, hoy Unión Postal
Internacional. En 1860 se imprimen por primera vez en Cuba sellos
litografiados, el primero con la imagen de Isabel II; el segundo, con el
correo oficial español. Estos sellos circularon en la isla conjuntamente
con los impresos en España. Aparece, en 1877, con la imagen de Alfonso
XII, un sello impreso que sustituye el título de "Ultramar", por el
nombre de "Cuba". En 1890, con la imagen de Alfonso XIII, aparece el
primer timbre postal con el nombre de "Isla de Cuba". Durante la guerra
de los diez años los mambises crearon su propio correo y realizaron dos
impresiones, ambas con el escudo de la república. Con la intervención de
los Estados Unidos, los sellos fueron sobrecargados en tiras
horizontales de cinco y se realizaron en cinco tiradas distintas. Poco
después, una serie general con símbolos y paisajes de la isla se imprime
en 1899. Durante
la república noecolonial se imprimieron gran cantidad de sellos que
participaban de homenajes a grandes personalidades de la cultura, la
guerra independentista contra España, así como otros que celebraban
importantes acontecimientos políticos y sociales. En 1930, con la
inauguración de las líneas aéreas nacionales se imprime un sello por
valor de 10c. El 28 de enero de 1959, se imprime un sello en filigrana
D. Dentado, que celebra el triunfo de la revolución. En 1960 se lanza la
serie con la sobrecarga "Centenario del sello", que se vende por el
precio de dos reales. En los años posteriores, se imprimen series
importantes; 1967, con una tirada de 125 000, cinco cuadros del Museo
Nacional en filigrana F. Dentado; 1973, en Dentado 12, una serie sobre
la cartografía colonial cubana; 1975, en Dentado 12 con una tirada de
786 000, seis sellos postales con la primera serie de las aves endémicas;
1976, con una tirada de 886 000, la segunda serie de aves endémicas;
1976, tamaño 89 por 99mm en Dentado 13, un sello homenaje a la V
Exposición Filatélica Nacional; 1978, en Dentado 12 con una tirada de
666 000, sellos con las flores del Jardín Botánico Nacional; ese mismo
año, en Dentado 12 con una tirada de 635 000, la serie Pintores Cubanos
dedica sus estampillas postales a Amélia Pélaez. Durante los últimos
años la filatelia cubana ha ganado prestigio internacional tanto por los
eventos organizados en la isla, como por el alto valor de colecciones
privadas y públicas que muestran, en su total coherencia, la historia
del sello postal cubano